Se busca una niña pequeña de cabellos negros perdida en el bosque. Nadie sabe dónde ha ido…. Todos habían salido a buscar a la pequeña Fátima, que se había perdido en el bosque porque recién llegaba de Marruecos y no conocía el lugar. Buscaban y buscaban arriba de los
, debajo de las
, adentro de las madrigueras… pero, ¡no la encontraban!
Hasta que un sabio danés que paseaba por el lugar y apenas podía ver a través de sus largas pestañas blancas y claros ojos azules les informó de un grupo de enanitos que podría ayudarlos a encontrar a la pequeña Fátima, ya que vivían en el
y lo conocían muy bien.
Todo el pueblo siguió el consejo del sabio y llegó a la
de los enanitos. No había nadie, así que entraron sigilosamente. La casa era un cofre de tesoros: en una camita dormían unos
llenos de colores, en el perchero colgaba un
de vivo rojo y sobre la mesa humeaba un enorme plato de humita
con yassa
y ¡una rica taza de
!
Mientras todos miraban con la boca abierta el enorme
que adornaba la pared, entró Fátima con sus cinco amiguitos: Constantin, Li Ying, Túpac Yupanqui, Ibrahima y Pilar…
¡¡¡Habían estado jugando al mamba que Ibrahima aprendió en Senegal y corriendo a la
que Li Ying trajo de China mientras cantaban en rumano la letra de “Melc, melc, codobelc” dirigidos por Constantin!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario